CINCO HÁBITOS FACILÍSIMOS PARA COMER DE MANERA SALUDABLE.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pasamos la vida intentando descubrir dietas milagro o la última moda de los famosos para perder peso, reduciendo al mínimo cualquier esfuerzo que ello pueda acarrear. Queremos los resultados para ayer, mejor que para mañana y por supuesto sin poner en riesgo nuestra salud, pero finalmente no conseguimos el objetivo esperado, ya que abandonamos ante el primer contratiempo…… ¡¡¡¡¡y así no podemos seguir!!!!.

Una correcta alimentación es mucho más sencilla de lo que imaginas. Si te organizas y planificas será muy fácil tener éxito, ya que se convertirá en una costumbre, en un hábito y cuando quede integrado en tu rutina diaria, aparecerá en tu vida de manera automática, de una forma natural y sencilla….como montar en una bicicleta. ¿Te subes a la mía?… !!!!hasta que cojas ritmo,  pedaleo yo¡¡¡¡¡

Hoy quiero compartir contigo cinco sencillos hábitos, que puedes empezar a practicar en cualquier momento, quieras hacer dieta o no, te ayudarán igualmente a poner más salud en tu vida.

  1. Mira qué hay en tu nevera.

Todos sabemos que para perder peso, debemos ingerir menos calorías de las que quemamos, sin embargo de vez en cuando nos volvemos locos y compramos en el supermercado todos los productos Light que vemos en la televisión o las últimas pastilla milagro que nos ha recomendado un amigo porque a otro le fue bien….. pero a la hora de la verdad ¿qué es lo que comes? pues lo que encuentras en tu nevera y encuentras, sencillamente, lo que tú pones dentro.

Tienes que sanear tu nevera. Deberías disminuir la cantidad de alimentos procesados o congelados y llenar las estanterías con productos frescos, ricos en nutrientes, vitaminas, proteínas y minerales. Reduce el consumo de alimentos ricos en azúcares e hipercalóricos y controla la cantidad de grasa que va a parar a tu nevera.

  1. Pon equilibrio en tu alimentación.

A lo largo de los años hemos tenido la oportunidad de ensalzar o condenar a muchos alimentos y creo que ni tanto ni tan poco. Vemos cómo los expertos en dietética y nutrición nos hablan de la carne o los lácteos, incluso de los cereales, productos alabados o criticados hasta el extremo. Desde metodotandem, pensamos que todo en su justa medida tiene su indicación.

Debemos prestar una especial atención a los macronutrientes, que aportan energía y forman parte estructural de nuestro cuerpo, como son los glúcidos, lípidos y proteínas. Pero no podemos olvidar los micronutrientes, formados por las vitaminas y minerales. Estos últimos contribuyen a garantizar el correcto funcionamiento del organismo a muchos niveles.

Todos  deben estar presentes en nuestra alimentación en las proporciones adecuadas, puesto que el déficit de alguno de ellos puede facilitar la reducción de peso, pero a la larga  generar enfermedades importantes, con el conocido efecto rebote y recuperación de los kilos perdidos.

Un micronutriente a destacar, es la vitamina B12, ausente en muchas dietas, sin duda, por falta de información.

  1. Organiza cada día con antelación.

Si dejas la responsabilidad de tu alimentación dentro de tu nevera, esta te ofrecerá todos los días lo mismo, lo que hay en sus baldas.

Organiza con antelación tu menú diario, de esa forma, tendrás tiempo de comprar los ingredientes que necesitas para elaborar una comida sencilla, pero con lógica.

No es necesario ir todos los días a hacer la compra, pero puedes ir planificándote cada 4 o 5 días, de esa forma podrás preparar diferentes combinaciones, sin comer cada día lo mismo, consiguiendo una dieta variada y saludable.

Lo que ocurre cuando no nos organizamos es que al final, comemos lo mismo todos los días, caemos en el aburrimiento y dejamos las dietas, la alimentación saludable y todo lo que nos propongan… limitándonos una vez más a “tirar de lo que encuentro”……o….”de lo que se me antoja”… que aun es peor!!

El día tiene una lista interminable de acciones y decisiones que debemos tomar, a qué hora me levanto, qué ropa me pongo, voy al trabajo en coche o en transporte público, me llevo la comida o como “lo que sea” en la oficina…. Todas estas decisiones terminan por agotarnos, de manera que cuanto más sistematices tu día, más fácil será ir cumpliendo con las tareas cotidianas.

Algo como la ingesta de alimentos lo realizaremos todos los días, de manera que cuanto mejor te planifiques más garantía de éxito tendrás.

 

  1. Cada cuerpo tiene una dieta ideal.

Es tan sencillo como que no todas las dietas son buenas para todo el mundo y debemos saber que los alimentos tienen efectos diferentes en cada uno de nosotros……. Lo que a uno le sienta bien, para otra persona puede resultar lo peor, me explico.

Respetando un correcto aporte de glúcidos, lípidos y proteínas, deberemos ir variando hasta encontrar cuales son los que más nos favorecen y cuales los que no…. Una inofensiva lechuga a mi, me puede sentar muy bien, pero a ti, tal vez lo que mejor te sienta es la escarola… algo tan sencillo como esto.

Debes ir seleccionando una alimentación que se adapte a tus requerimientos diarios, cualquier profesional en dietética y nutrición puede darte unas pequeñas pautas. No puede ser igual mi alimentación, si me estoy recuperando de una intervención quirúrgica, que si estoy preparando unas oposiciones con vida sedentaria o si quiero entrenar y correr una San Silvestre.

Puedes iniciar ese cambio y ese aprendizaje de nuevos hábitos con un grupo de profesionales, si te resulta más sencillo, pero cuando forme parte de tus costumbres y rutinas, lo harás tu solo perfectamente.

 

  1. Higiene mental.

Debemos partir de un punto realista que ponga verdad en nuestra vida. Todos somos humanos, los “cibor” y los “humanoides” estás en las películas. Todos nos confundimos y nos equivocamos y estamos para aprender. Por lo que no podemos castigarnos, ni sentirnos culpables cada vez que nuestra alimentación no es perfecta, esto nos conduce al fracaso sin remedio.

Ya sabemos que la PNL, Programación Neuro Lingüística, el tema de creencias limitantes y empoderantes y el Coaching estratégico y nutricional ……  está muy de moda….. y además es necesario, nosotros lo empleamos y lo defendemos. Pero al margen de todas estas herramientas, tenemos la ciencia médica para explicarte que sentirte culpable …ENGORDA, que no quererte… ENGORDA, que no respetarte… ENGORDA, que no admirarte y animarte….. ENGORDA.

Los anestesistas conocemos muy bien las rutas metabólicas relacionadas con la liberación de cortisol y el efecto que genera en nuestro organismo, te podemos hacer entender, con pocas palabras, por qué todo eso…. ENGORDA.

Conclusión…… quiérete, compréndete y perdónate, serás más feliz y la báscula te lo agradecerá.

El único problema es que te tocará cambiar el fondo de armario…….. así que, qué me dices? ¿Nos vamos de compras?.

Dra. Mar Carbonell Soto

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