La alimentación en la diabetes tipo 2

En 2006, especialistas mexicanos en Medicina Familiar publicaron un estudio sobre las creencias de pacientes diabéticos acerca de su enfermedad que reveló que la Diabetes Mellitus tipo 2 (no insulinodependiente) y sus complicaciones suponían la segunda causa de demanda de consulta en el país, además de uno de los principales motivos de ingreso hospitalario, gasto económico, deterioro de la calidad de vida, incapacidad temporal y pensión por invalidez. Asimismo, puso de manifiesto el desconocimiento y descontrol que existe en estos pacientes en torno al tratamiento y la necesidad de aclarar sus pautas para lograr un buen manejo de la enfermedad.

Emma Díaz y Andrea Riffo en su artículo titulado “Importancia de la dieta en pacientes diabéticos” tratan ampliamente el tema de la alimentación diabética, y recalcan que a pesar de ser uno de los pilares fundamentales en el tratamiento de esta patología (junto con la actividad física y los fármacos) no existe una distribución “modelo” o estándar de macronutrientes para la alimentación de personas con Diabetes tipo 2; sino que depende de las características de cada paciente. Sí que hacen hincapié en que es de vital importancia que sigan un plan de nutrición adecuado a sus circunstancias, que mantengan un peso saludable y unos niveles normales de lípidos en sangre. Para ello aconsejan que el programa de alimentación esté adaptado a la vida de cada persona, fraccionado en 5-6 tomas al día, con un alto contenido en fibra y bajo en sal y evitar el consumo de alcohol.

Gráfico: alimentos saludables (web Pixabay)

La Fundación para la Diabetes tampoco hace recomendaciones acerca de la cantidad de macronutrientes que los diabéticos deben consumir; sin embargo, sí aconseja aumentar la ingesta de hidratos de carbono de absorción lenta (pan, arroz, pasta, cereales, patata y  legumbres) en personas con un alto nivel de ejercicio físico y reducirla en caso de sedentarismo. También recomienda ingerir cantidades similares de carbohidratos en todas las comidas a lo largo del día si se administran insulina o toman antidiabéticos orales, con el fin de evitar hipoglucemias e hiperglucemias. Por otro lado; la Fundación también explica que el consumo de proteínas y grasas por encima o por debajo de lo recomendado para toda la población puede ser causa de desequilibrios en los niveles de glucosa sanguínea, ganancia de peso y alteraciones metabólicas. E igualmente aconseja evitar ingerir proteínas o grasas procesadas o de baja calidad, como las que encontramos en la repostería industrial.

En cuanto a qué alimentos escoger, la American Diabetes Association sí ofrece una lista de alimentos especialmente indicados en el tratamiento dietético de la Diabetes: menestras, hortalizas de hoja de color verde oscuro, cítricos, batatas, bayas, tomates, pescados con un alto contenido en omega 3, granos enteros, nueces y leche y lácteos descremados.

En definitiva, el plan de alimentación de una persona diabética debe ser pautado y controlado por un profesional sanitario, de acuerdo con los requerimientos nutricionales y las características individuales de cada paciente; y de igual forma se debe fomentar la adquisición de conocimientos a través de la educación para la salud para conseguir un correcto manejo de la enfermedad.

ARTÍCULOS

http://www.medigraphic.com/pdfs/medfam/amf-2007/amf072c.pdf

https://www.redclinica.cl/Portals/0/Users/014/14/14/Publicaciones/Revista/importancia_dieta_diabeticos.pdf

http://www.fundaciondiabetes.org/general/articulo/127/la-alimentacion-en-la-diabetes-tipo-2

http://www.diabetes.org/es/alimentos-y-actividad-fisica/alimentos/que-voy-a-comer/la-eleccion-de-alimentos-saludables/super-alimentos-para-la.html?referrer=https://www.google.es/

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